Cuando oímos hablar de accesibilidad todos pensamos en una rampa para que las personas en silla de ruedas puedan salvar un obstáculo como la acera de un paso de cebra o la escalera de acceso a un edificio. Pero la misma rampa la usarán también las personas mayores, las madres con coche de niños o los trabajadores de reparto. Al final, este tipo de ayudas técnicas nos benefician a todos, no sólo a las personas con problemas de discapacidad. 
La accesibilidad aplicada al contenido de Internet se denomina accesibilidad web. En este contexto, la accesibilidad permite que la tecnología y los recursos de Internet sean útiles para un mayor número de personas. El consorcio W3C dice que “hablar de accesibilidad web es hablar del acceso de todos a la web, independientemente del tipo de hardware, software, infraestructura de red, idioma, cultura, localización geográfica y capacidad de los usuarios.” Según Paula Maciel, la accesibilidad permite “que los contenidos sean configurables por el usuario, controlables por el usuario, comprensibles para el usuario y compatibles con el dispositivo o aplicación que tenga el usuario”.
¿A quién beneficia la accesibilidad en Internet?
Ocurre muchas veces que los desarrolladores de sitios web no tienen en cuenta a los usuarios reales de sus páginas. Piensan en un “usuario tipo” sin ninguna discapacidad, con una conexión a Internet rápida, que dispone de un PC con la última versión del sistema operativo Windows y la última versión del navegador Internet Explorer. Pero luego ocurre que muchas personas tienen dificultades para acceder a la página web porque utilizan un navegador Firefox, Opera, Safari o Chrome, o un sistema operativo Linux, Mac OSX o Unix, o un terminal móvil, o una conexión a Internet lenta, o tienen problemas visuales, o dificultades para utilizar el ratón…
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Miércoles 3 Diciembre 2008 13:02 | Publicado por Vanesa U. P. | Categoria(s): Web & otras tecnologías



