¿¡Ya es lunes?! ¿Y cuándo ha sido sábado y domingo? ¿Cuándo he descansado? ¿Cuándo…? El final del último trimestre del año tiende a convertirse en una especie de bucle de días más fríos, jornadas que se oscurecen demasiado temprano y trabajo (¿por qué todo el mundo va tan acelerado y necesita las cosas ya para ayer?). Quizás sea feo quejarse, pero esto no significa que dentro de nosotros una voz no nos pida un paréntesis de aquellos pequeñitos, de dos días, de los que nos dejan como nuevos. Los hoteles balnearios son ideales para una escapada de fin de semana. Aguas termales y terapias para hacernos desconectar de una rutina de la que estamos satisfechos, pero de la que de vez en cuando necesitamos tomar perspectiva. En este tipo de hoteles mimamos nuestro cuerpo y nuestra mente. Nos sentimos mejor, más creativos y más fuertes. Nos escuchamos y nos descubrimos. Descansamos y nos activamos. Nos regalamos un fin de semana para nosotros. ¿Por qué? Porque nos lo mercemos o, simplemente, porque nos apetece.
Lunes 2 Noviembre 2009 1:11 | Publicado por Diana | Categoria(s): Hoteles


