Tim Berners-Lee, el creador de la World Wide Web, decidió fundar en 1994 el consorcio W3C (World Wide Web Consortium), un consorcio sin ánimo de lucro destinado al desarrollo de lenguajes y estándares para la web. Dentro del W3C existe un grupo de trabajo WAI (Web Accessibility Initiative), encargado de promover la accesibilidad en Internet y responsable de las “Pautas de Accesibilidad al contenido Web 1.0″. Ampliamente aceptadas por la comunidad internacional, hoy estas pautas sirven de guía para el desarrollo de sitios web accesibles.
Por ejemplo, una página web accesible proporciona textos descriptivos para todas las imágenes, de manera que las personas ciegas puedan leer estos textos utilizando lectores de pantalla o lectores Braille. También se pueden beneficiar otras personas que, por impedimentos técnicos o decisión personal, no puedan o no quieran descargar las imágenes.
Cuando el tamaño del texto en tu web es lo suficientemente grande o es posible agrandarlo, los usuarios con problemas visuales pueden leerlo sin dificultad. Un tamaño adecuado de los enlaces y botones también facilita el uso de la página web a las personas que no pueden controlar el ratón con precisión.
Si se evitan las acciones que dependan de un dispositivo concreto (por ejemplo, hacer clic con el ratón) cada cual podrá escoger el dispositivo que mejor se adapte a sus preferencias o necesidades. Aquellos que no puedan usar el ratón, utilizarán el teclado o un sistema alternativo basado, por ejemplo, en instrucciones de voz.
Siguiendo estas y otras pautas de accesibilidad, los desarrolladores pueden conseguir sin mucho esfuerzo que sus sitios web lleguen de verdad a todo el mundo.
Martes 9 Diciembre 2008 12:39 | Publicado por Vanesa Uceda | Categoria(s): Web & otras tecnologías


