¿¡Ya es lunes?! ¿Y cuándo ha sido sábado y domingo? ¿Cuándo he descansado? ¿Cuándo…? El final del último trimestre del año tiende a convertirse en una especie de bucle de días más fríos, jornadas que se oscurecen demasiado temprano y trabajo (¿por qué todo el mundo va tan acelerado y necesita las cosas ya para ayer?). Quizás sea feo quejarse, pero esto no significa que dentro de nosotros una voz no nos pida un paréntesis de aquellos pequeñitos, de dos días, de los que nos dejan como nuevos. Los hoteles balnearios son ideales para una escapada de fin de semana. Aguas termales y terapias para hacernos desconectar de una rutina de la que estamos satisfechos, pero de la que de vez en cuando necesitamos tomar perspectiva. En este tipo de hoteles mimamos nuestro cuerpo y nuestra mente. Nos sentimos mejor, más creativos y más fuertes. Nos escuchamos y nos descubrimos. Descansamos y nos activamos. Nos regalamos un fin de semana para nosotros. ¿Por qué? Porque nos lo mercemos o, simplemente, porque nos apetece.
Lunes 2 Noviembre 2009 1:11 | Publicado por Diana | Categoria(s): Hoteles



MMMMMMMM QUE RICO, SUENA BIEN, RELAJANTE, SALIR DE LO MONÓTONO. CON EL ESTRES EU TENGO ME GUSTARÍA ESTAR ALLÁ.
ENCONTRÉ ESTE BLOG DE VIAJES http://destinosinolvidables.wordpress.com/
Rita
11 Noviembre 2009 @ 21:13
Parece increible. A mi me encantaria ir a un balneario asi de tranquilo y relajante. La verdad es que me encantan los hoteles de lujo aunque mi marido prefiere quedarse en casitas rurales cuando vamos de viaje, pero creo que la proxima vez voy a insistir en un sitio asi! Un beso!
Sandra
11 Noviembre 2009 @ 21:57
Rita, ¡muchas gracias por enseñarnos este blog!
Sandra, ¿sabías que hay casas rurales que parecen balnearios (y al revés)?
Memento
19 Noviembre 2009 @ 1:36