Twitter sólo te permite introducir 140 caracteres por cada tweet, por tanto en caso de que quieras compartir un enlace y la url sea un poco larga, fácilmente puedes excederte de esa cantidad de caracteres.
A raíz de esta necesidad en el mundo del microblogging surgieron los diferentes servicios de acortamiento de urls, que te permiten convertir una dirección en otra más corta (del tipo http://tr.im/jU1c), que va a redirigir a la original.
Estas urls son trackeables desde Google Analytics, es decir, que si alguien entra en tu blog a través de una “tiny url” de Twitter, Analytics recoge perfectamente la visita con Twitter como fuente de tráfico.

Ahora ha surgido Tr.im, que es un sistema de acortamiento de urls que va más allá: ofrece estadísticas de cada url que hayas acortado a través de su sistema. Todo lo que hay que hacer es crearse una cuenta, empezar a acortar urls y publicarlas en Twitter (incluso ofrece la opción de publicarlas directamente desde tr.im sin entrar en Twitter). Inmediatamente empezará a recoger datos y nos encontraremos con un panel de control general en el que veremos todas las urls, con sus correspondientes visitas, geolocalización de los usuarios, urls originales… Además si clicas en “Statistics” en una url en concreto te ofrece los siguientes datos: número de visitas totales especificando cuántas vienes de humanos y cuántas de bots, la geolocalización de las visitas, el sistema operativo y el navegador que usaban quienes han clicado y cuándo se han dichos clicks.
Así que, como podéis ver, tr.im ofrece una gran visibilidad y control sobre lo que pasa con nuestras urls cortas una vez las publicamos en Twitter.
Vía: enriquedans.
Jueves 30 Abril 2009 9:00 | Publicado por Enrique Moré | Categoria(s): Web & otras tecnologías

