La duda me bloquea, me carcome, me hace pasar la noche en vela: ¿creo un álbum con las fotos de las vacaciones en el Facebook o no? ¿Por qué debería hacerlo? ¿Por qué dudo en hacerlo? Tal vez, porque mis e-amigos merecen saber que el hotel que reservé a través de Hotelopia es ideal si alguna vez quieren viajar al mismo destino, porque fue un viaje alucinante, porque me gusta que los demás compartan sus fotos conmigo y porque en el fondo les salvo de tener que aguantar una cena-sesión de fotos: en el Facebook, son libres de mirarlas si quieren y lo pueden hacer a su ritmo sin tener que aguantar minuto y medio de comentarios del estilo: “esta roca… Fua, fue genial lo de la historia de esta roca y bla, bla, bla…” (pasado minuto y veinticinco) “… Contado no tiene tanta gracia, pero en el momento lloramos de la risa”. Y, por encima de todo, debería subirlas porque hay un par en las que he salido genial y otras tres que muestran el fotógrafo que hay en mí. Muchos de mis amigos en el Facebook ya han creado su álbum y han puesto la imagen en la que creen que salen como el modelo del anuncio en el perfil. ¿Por qué yo no me lanzo a hacer lo mismo? ¿Estaré dando demasiada información sobre mí? ¿Estaré poniendo en riesgo mi intimidad? Quizás, lo que me preocupa es descubrir la sombra de una parte exhibicionista que hasta ahora invernaba como la marmota de la película en un rincón dentro de mí entre los pulmones y la boca del estómago. ¿Le doy demasiadas vueltas? ¿Publicar o no publicar las fotos en el Facebook esta es la cuestión? ¿Qué hago?
Viernes 4 Septiembre 2009 19:50 | Publicado por Memento | Categoria(s): Web & otras tecnologías