
Tres viajeros en Londres hacen una merecida pausa en un banco a uno de los lados del río Támesis muy cerca del puente de la Torre de Londres. Están exhaustos y la hora de la comida se está acercando peligrosamente a la de la merienda o te (algo mucho más “british”)
- ¿Cruzamos el puente? –pregunta uno de ellos.
- ¿Para qué? Desde aquí tenemos una perspectiva estupenda y, total, andaremos hasta la otra punta para volver.
La verdad es que la respuesta del amigo describe muy bien la acción que terminarán por hacer cuando voten y se imponga una mayoría de dos a uno. Ahora bien, cruzar un puente es algo más que ir de un extremo a otro. Los puentes unen, ponen en común, te elevan y durante unos minutos te mantienen suspendidos en el vacío. Los puentes tienen algo filosófico, profundo y fotogénico. Hemos elegido cinco de ellos situados en Europa para empezar el viaje. Ha sido difícil, hay tantos…
1. Tower Bridge, Londres
Un puente que alberga ni más ni menos que las joyas de la Corona. Sobre el río Támesis se eleva esta fortaleza del Medievo normando. En él hay hasta un palacio y unas mazmorras. No confundir con el puente de Londres.
2. Pont Neuf, París
Infinidad de puentes hermosos cruzan el Sena, pero este tiene el honor de ser el más antiguo y largo de la ciudad. También es el primero que se construyó en piedra en París. Anteriormente, eran de madera. Tal vez, el puente más romántico de la lista.
3. Ponte Vecchio, Florencia
Hemos etiquetado el Ponte Vecchio como el más curioso de la lista pues las construcciones que contiene (viviendas, la mayoría tiendas relacionadas con la joyería) sobresalen sobre el río. El puente, medieval, es el más antiguo de lo que cruzan el Arno. Su estilo encaja a la perfección con la magia que desprende la ciudad de Florencia.
4. Puente de Carlos, Praga
Un grupo de jazz, tal vez, amenizará el paseo por el Puente de Carlos. Una construcción del siglo XIV que une la Ciudad Vieja con la Ciudad Pequeña. No hace falta que el viajero lo busque, ya que el puente terminará por encontrarlo antes. Las 3 estatuas de santos y personajes ilustres a ambos lados nos recuerdan la pasión por las esculturas de la capital de la República Checa.
5. Puente del Bósforo, Estambul
A menudo los puentes se elevan como símbolos. Es el caso de este puente colgante de más de 1.000 metros de largo. Necesario para cruzar el canal del Bósforo, es la unión de oriente con occidente al conectar la parte asiática con la parte europea de la ciudad de Estambul.
Martes 29 Septiembre 2009 0:45 | Publicado por Memento | Categoria(s): General Turismo